Como hemos visto en anteriores entradas, nuestra mente es una herramienta muy poderosa y efectiva, pero en la mayoría de nosotros se encuentra en un estado un tanto salvaje, haciendo muchas veces cosas fuera de nuestra verdadera voluntad. Utilicemos la autohipnosis como riendas para domar este animal desbocado.
La palabra hipnosis procede del griego "hypnos" que significa sueño. Es conocida también como "el sueño despierto", sin embargo alguien que se encuentra dentro de un estado hipnótico no está dormido, piensa de manera consciente, puede ver y oír, e incluso responder activamente a las indicaciones del hipnotista. Esto la convierte en algo difícil de concretar, pues como el amor cada persona lo puede experimentar de manera diferente.



